Del pueblo, para el pueblo

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Multitud en la calle Pureza durante la procesión extraordinaria de Nuestra Señora de la Salud con motivo de su coronación canónica en 2017. | FOTO: Javier Fernández Maeso



Pablo Pozuelo

@Pozuelo91
Periodista


A medida que se ha ido acercando la fecha, los nervios han ido aumentando. ¿Por qué será? ¿Acaso no se trata de una festividad que vivimos año tras año, a pesar de la pandemia? Sí, es cierto.

Sin embargo, más allá de la liturgia de los días anteriores en las iglesias, las fechas marcadas en el calendario de cualquier cofrade urgen esa dosis especial. Por supuesto, el eje central de todo es su cariz religioso e íntimo, pero la esencia también cuenta con otros pequeños detalles que enriquecen el alma y el ánimo: sacar la papeleta de sitio, preparar la vestimenta de nazareno, el olor a incienso o el sonido de una bambalina… Eso sin olvidar el mejor escenario posible. Me refiero a la calle. Una serie de acontecimientos que van impregnando esta bendita pasión hasta llegar al corazón, el mismo que bombea al ritmo de una marcha procesional cada vez que la siente.

Vamos, que en Triana, Sevilla y el resto de Andalucía la plenitud de la Semana Santa no se entiende sin su culto popular. La vuelta de las procesiones es la vuelta a la vida después de un paréntesis que no ha hecho más que acrecentar la ilusión por lo nuestro.

Si has vivido la estación de penitencia de tu cofradía, estés inscrito como hermano o no, sabrás de lo que hablo. La Semana Santa y sus hermandades son vínculos con muchas de las cosas que más valoramos, como la familia, los amigos y el Barrio. Sin ninguna duda, un retorno a nuestras profundas raíces, con las que una penitencia por las calles de nuestra ciudad nos lleva a tocar el mismísimo cielo con las manos.

En Triana, la vida se marca a partir de seis puntos que de Viernes de Dolores a Viernes Santo cuentan nuestra historia desde hace siglos, la actual de los que estamos aquí y la pasada de los trianeros y trianeras que sembraron esta bonita semilla que hoy continúa creciendo. Personas que rezaron ante las mismas imágenes que nos contemplan desde sus pasos hoy en día y nos llevan al recuerdo de quienes nos precedieron.

Es la hora de reencontrarse con nuestra Semana Grande de esa misma forma, en la calle y a lo grande (y con mucha más pasión). Esto no se entiende sin su encuentro público en la calle. Nuestro momento ha llegado tras una de las esperas más largas, si bien ya ha regresado para traer los sentimientos más puros de los trianeros y trianeras.

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