San Gonzalo aprueba un proyecto de manto bordado para la Virgen de la Salud

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EL DISEÑO ES DE JAVIER SÁNCHEZ DE LOS REYES Y LO EJECUTARÁ EL TALLER DE JESÚS ROSADO

Redacción | @trianadigital


Los hermanos de San Gonzalo han aprobado por mayoría absoluta la realización de un manto de salida bordado para Nuestra Señora de la Salud en el cabildo general ordinario celebrado esta mañana en el salón parroquial de su templo. El diseñador de la obra, cuyo dibujo se ha presentado en dicho cabildo, es Francisco Javier Sánchez de los Reyes y el taller escogido para la ejecución del bordado es el de Jesús Rosado Borja.

El plazo de elaboración de la pieza es de un año. Se tiene previsto que empiece a confeccionarse el próximo mes de febrero y que se culmine el bordado en febrero de 2023, para poder estrenarse en la Semana Santa de ese mismo año si todo marcha según se prevé. Ambos artistas ya han acometido diversos trabajos para la cofradía del Lunes Santo, que valora el resultado como “satisfactorio”.

Sánchez de los Reyes ha participado en el punto del orden del día del cabildo que trataba este proyecto para explicar a los hermanos congregados en qué consiste el diseño que ha planteado para el futuro manto bordado de la Virgen de la Salud, describiéndolo de la siguiente forma:

El proyecto de manto procesional para Nuestra Señora de la Salud parte de unas premisas previas que explican sus características básicas:

Se trataba, primero, de crear una prenda que realzara y completara el paso de palio de la titular con el debido empaque y riqueza, pero que dejara ver el tejido base, sin que la ornamentación coagulase el manto totalmente en oro de una manera recargada. Así es como está estructurado el techo de palio, dejando ver la transparencia de la malla de oro en una amplia proporción de su superficie. Por ello, se escoge el formato de manto “en tiras” o “en abanico”, que estiliza todo el conjunto del paso y proporciona el debido descanso visual.

El estilo de su ornamentación hace juego con el espléndido palio diseñado por el tallista Manuel Guzmán Bejarano, ya que todo el conjunto del paso de palio sigue líneas marcadas por dicho artista y por el orfebre Juan Antonio Borrero Campos. Otra premisa la constituye la particularidad de dimensiones del paso de palio, de la propia imagen de Nuestra Señora de la Salud y la envergadura de sus candelabros de cola, por lo que presenta un corte y forma adaptado a todos estos condicionantes.

El estilo es barroco-rocalla, dividido en dos zonas que si bien muestran cierta diferenciación, se complementan y hacen juego; la cenefa perimetral es totalmente rocalla, como las bambalinas, y la zona central es de un estilo más barroco, acorde con los dibujos del techo de palio. La distribución de sus bordados está estudiada hasta en sus más últimos detalles para estilizar el conjunto del paso como ya se ha anotado; de esta manera la zona frontal adquiere forma triangular, para cubrir toda la vista delantera, y el resto se divide en unos ejes o “tiras” asimétricas siguiendo los motivos decorativos del techo de palio, que rematan a diferentes alturas y algunas en ramas de azahar.

El eje central, que sí es simétrico y tiene mayor envergadura, presenta una cartela central donde se incluye un ostensorio y las especies eucarísticas: la vid y el trigo, alusión directa al carácter sacramental de la hermandad, que constituye una parte esencial de la misma y así está plasmado en su heráldica actual. Más arriba, el monograma de “María” sobre una cartela resplandeciente, flanqueado por una rama de olivo y otra de azucenas, tal y como aparecen en el primer escudo de la hermandad, dibujado en las primitivas reglas de la corporación.

Unas cintas o “cortinillas”, de color celeste en alusión concepcionista, recorren las vistas frontales y el eje central trasero, recogiendo de tramo en tramo ramilletes de azahares. Otras flores como rosas, margaritas, azucenas y tulipanes se reparten por toda la ornamentación, las cuales llevarán matices de sedas de colores.

Finalmente, su filo o contorno se compone de “ces” o tornapuntas contrapuestas, rematándose definitivamente en una blonda de oro. Las zonas entre los ejes o tiras van decoradas con estrellas biseladas y pequeños luceros, decrecientes en tamaño hacia la cabeza de la imagen, que quieren simbolizar la luz emanada por la Santísima Virgen a través de su manto blanco, además de constituir un atributo mariano desde los inicios de la iconografía cristiana.

En suma, un proyecto muy estudiado y acorde con el paso de palio de la Hermandad de San Gonzalo, que esperamos vea la luz de un Lunes Santo revistiendo a Nuestra Señora de la Salud.

 

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