Entrevista a Alba Molina: “Triana es primavera y yo soy otoño”

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Javier Fernández Maeso


Es una de las artistas jóvenes más representativas y talentosas de Triana. El próximo sábado 28 de septiembre a las 21:00 horas presenta su espectáculo ‘Para Lole y Manuel’ en el Muelle Camaronero de la calle Betis. Alba Molina Montoya (Sevilla, 26 de noviembre de 1978) ofrece este concierto como tributo a sus padres, Dolores Montoya y Manuel Molina, conocidos por el gran público como Lole y Manuel, en su barrio de origen.

Le acompañará a la guitarra Joselito Acedo, otro joven talento trianero que ha sido nominado entre distintos reconocimientos a los Latin Grammy en 2015. Ambos se unirán para recordar al dúo que renovó el flamenco y marcó a una generación con su música traspasando fronteras. Pero siempre desde su perspectiva, tal y como ellos lo sienten y con el arte que emanan.

Con motivo de este evento tan especial, nos reunimos con Alba Molina en La Prensa de Triana (C/ Betis, 8) y no podíamos evitar temas como el flamenco y la renovación, sus influencias musicales y su herencia artística. También nos habla de sus nuevos proyectos. Y, por supuesto, de Triana.

Pero era imprescindible repasar con ella la prolífica trayectoria profesional que atesora a sus espaldas. De sus inicios en la moda a su exitosa etapa en ‘Las Niñas’ o el himno de la rumba flamenca romántica ‘Noches de bohemia’, su relación con el grupo Pereza, el emblemático tema ‘No puedo quitar mis ojos de ti’ que se convirtió en un símbolo musical para Andalucía y, cómo no, la cuidada trilogía dedicada a sus padres, que ha completado con el álbum ‘Para Lole y Manuel’, mismo nombre que recibe el espectáculo del sábado.

  • ¿Qué supone para ti el concierto ‘Para Lole y Manuel’ que tendrá lugar el sábado 28 de septiembre en el Muelle Camaronero de la calle Betis?

– Cantar en Sevilla siempre me parece todo un reto puesto que el público sevillano tiene su guasilla, con todo el cariño del mundo. Entonces me causa mucho respeto. Y lo del Muelle Camaronero me resulta súper bonito. Me encanta cantar en Triana, en el río. Como mínimo estoy nerviosa.

  • Te acompañará el guitarrista trianero Joselito Acedo. Os conocéis desde hace mucho tiempo pero se ha convertido para ti en alguien de referencia y de confianza a la hora de trabajar en los últimos años.

– Sí, sobre todo con este proyecto. No cabría la posibilidad de llevar a otro.

  • ¿Cómo es trabajar con él?

– Sobre todo bastante natural. Nos entendemos del tirón. Nos conocemos bien personalmente además y creo que eso también tiene que ver. Aunque muchas veces en la música no te hace falta conocer a alguien personalmente o ni siquiera conocerlo para que de repente haya feeling. Pero sí, con Joselito estoy bastante cómoda y segura.

  • ¿Cuáles son tus recuerdos más especiales en el barrio?

– Nací aquí y vivo aquí. Así que, como recuerdos, pues toda mi vida. Desde chiquitilla aquí en el colegio en la calle Betis. Incluso nací en la Cruz Roja de Triana, lo que ahora es el Hospital Infanta Luisa. Imagínate, todo. De jugar, de fiestas, de estar con mi padre, de encontrarte a un montón de artistas, de aprender…

  • ¿Ha cambiado Triana desde la primera vez que la recuerdas?

– La verdad es que Triana ahora es más guiri. Ha cambiado muchísimo. Para no ser embustera, no tiene tanta solera como antes. Esa es la palabra. Sigue siendo Triana, obviamente, sigue siendo hermosa y alucinante por donde la mires. Pero sí que la gente de Triana de verdad ya no está.

  • ¿Siempre has vivido en Triana?

– No, he vivido en muchos sitios. He viajado muchísimo. Y viví en el Barrio Santa Cruz, en Umbrete con mis padres… Después estuve años viviendo en Madrid. A los 18 años dejé Triana, me fui fuera y he vuelto a vivir aquí hace ya casi cuatro años.

  • Eres una artista con mucha personalidad. ¿Cómo te definirías: cantaora, cantante, música…?

– Cantaora sí que no, porque yo no canto flamenco. Solo ocasionalmente. Un flamenco de Lole y Manuel, espiritual, nada que ver con el flamenco clásico ortodoxo al que estamos acostumbrados a llamar “flamenco”. Por esa parte creo que no me corresponde ese nombre. Cantante, pues sí. Soy ejecutante en este caso. Pero yo me considero músico en realidad, porque me gusta hacer cosas que hacen los músicos, como cantar, pero también producir, ensayar, hablar en código músico, realizar preparativos, crear…

Nunca he hecho flamenco hasta ahora

  • ¿Te enmarcarías en algún estilo o género musical?

– En realidad no he hecho flamenco hasta ahora. Con 36 años creo que empecé y tengo 40. Este flamenco del que hablo, que es mucho más blanco que otros. En cambio desde chiquitita he hecho mil cosas; desde jazz hasta rythm and blues (RnB) pasando por el pop incluso. No es que no lo haya tenido muy claro, sino que he sido bastante abierta en este sentido. Ahora me siento inmersa en este género. No sé qué va a pasar después pero de momento estoy aquí afincada y no sé cuánto me va a durar. Espero que mucho porque estas canciones son para cantarlas siempre.

  • ¿Y no tienes una “zona de confort”, por decirlo así, en cuanto a género musical?

– Ahora mismo me encuentro cómoda en esta. Las personas dependen del momento. No me apetece cantar otra cosa.

  • Empezaste como modelo. Desfilaste por primera vez con 12 años y obtuviste el premio Miss Elegancia en un concurso de belleza en Jerez/Arcos de la Frontera a los 14 años. Llegaste a desfilar con 15 años en la Pasarela Cibeles. ¿Qué te transmite el mundo de la moda? Parece curioso que tus inicios profesionales fueran así teniendo en cuenta que eres hija de Lole y Manuel.

– No lo pensé así. Cuando eres mayor quizás te planteas las cosas pero cuando eres joven no dices en ningún momento: “teniendo a mis padres, tal, cómo se me ocurre…”. Simplemente decidí  probar ahí porque era guapa y me apetecía. Gané bastante dinero y me lo pasé muy bien. Estuve muchos años en la moda, conocí a mucha gente y viajé muchísimo. Pero no es mi pasión. Mi pasión es la música. Solo que en ese momento me apetecía y lo hice.

  • ‘Despasito’ (1997), tu primer álbum con la colaboración de tu padre y Alejandro Sanz. ¿Cómo surge tu relación artística con el madrileño? ¿Fue algo así como tu padrino en estos inicios?

– Conocía a Alejandro porque él era fanático de Lole y Manuel. Nos parecía que tenía bastante talento y nos dio una canción muy bonita que se titula ‘Déjame surcar una vez más’. Nosotros cariñosamente la llamamos ‘La barca’. La interpreté con mi padre. ‘Despasito’ fue crear, crear y crear, llamar a este que nos gusta… Muy relajado.

 

Con Alejandro Sanz sí que había un vínculo bastante estrecho pero no fue mi padrino como tal. Nunca hablamos de eso. Simplemente me dio una canción suya pero él no estuvo presente en el estudio ni nada.

  • Tu disco ‘Alba Molina’ llega en 2001. ¿Qué supone este paso?

– Lo encaré con una actitud diferente. En el disco anterior trabajé con mi padre y fue mucho más familiar. Todo quedaba en casa y nos llevamos un buen tiempo para hacer ‘Despasito’. ‘Alba Molina’ fue distinto. Una nueva etapa de mi vida con la que me topé. Lo produjo Carlos Narea y supuso meterme en Red Led, que es un pedazo de estudio, con músicos profesionales y desarrollar todo eso. ‘Despasito’ fue mucho más tranquilo, lo hicimos en un par de años y ‘Alba Molina’ en meses. No tuvo nada que ver. Otra sensación.

  • ¿Cómo describirías a Alba Molina en la época de ‘Las Niñas’? Con ellas llegaron otros dos discos: ‘Ojú’ (2003) y ‘Savia negra’ (2006).

– ¡Me encantan ‘Las Niñas’! Era bastante joven; tenía 22 años o así. Para mí fue todo un descubrimiento. Soy fanática de O’funk’illo y en ese momento Vicky Luna y Aurora Power eran coristas de este grupo. Entonces decidí hacer un grupo con ellas. Y no nos fue mal: ganamos diferentes premios, nominaciones a muchas cosas, vendimos muchísimas copias. Estuvo muy bien. Además hicimos televisión. Nos llevamos cinco años sin parar. Ganamos bastante dinero y tomamos fuerza, seguridad… También aprendimos mucho unas de otras, incluido lo que no hay que hacer. Una etapa muy positiva y vino genial para soltarme.

 

  • ‘Noches de bohemia’ con Navajita Plateá se convirtió en un himno. ¿Cuál crees que es el secreto de esta canción?

– Pues no tengo ni idea. En realidad esa es una canción que ellos tenían y que habían grabado antes. Hicimos otra versión en la que participo yo, además de una orquesta. Con cuerda, vamos. La verdad es que todo el mundo me habla mucho de esa canción pero yo era más pequeña y tengo otra sensación. Quizás la pregunta sea más acertada para ellos que para mí puesto que yo no rodé con esa canción, ni hice bolos con ella, ni colaboraciones. Si acaso en alguna entrevista, en la tele… Pero muy puntual.

 

  • Claro, para ti no fue tan determinante como para ellos. Aunque sí es verdad que la voz femenina, en este caso tu voz, es un rasgo distintivo de la versión de ‘Noches de bohemia’ que ha trascendido con más fuerza hasta hoy. De hecho, en esa línea fue más tarde la versión de Manu Tenorio y Nuria Fergó en OT1 (2001), con el ‘boom’ que este programa supuso. ¿Te gustó? ¿Ayudó a popularizar la canción?

– Ah, pues no lo vi.

  • ‘En donde estés’ (2006) es tu colaboración con Pereza en el disco ‘Los amigos de los animales’. Una canción muy original y con gran acogida.

– Ese tema lo grabamos en un momento bastante especial. Estaba saliendo con Leiva y fue una canción muy romántica. Eso sí lo recuerdo como algo muy emotivo. Quizás porque a título personal era así.

 

  • Más tarde se produce el reencuentro con tu compañera Vicky Luna de ‘Las Niñas’ y, junto al guitarrista Ricardo Moreno, fusionáis tus raíces flamencas con el jazz en un proyecto donde versionáis boleros e incluís canciones inéditas.

– Nos llevamos bastante tiempo. No sé si fueron tres años o algo así. Sin discos ni nada, trabajando mucho y comiendo de eso. En principio creo que el proyecto no recibió ningún nombre. Íbamos como Alba Molina y Vicky Luna. Y Ricardo Moreno, claro.

Me aportó muchísimo porque venía de ‘Las Niñas’ un poco más guerrillera y en ese proyecto hicimos versiones de ‘Summertime’, de boleros, canciones románticas… Nos apetecía. Hicimos mucha música brasileña fusionada con Ricardo, que tocaba muy bonito. Ahora Ricardo toca distinto, ha evolucionado hacia otros sitios también. Pero en ese momento estaba muy “jazzero” y eso… Estilo Brasil.

  • Con el espectáculo ‘Molina, Alba y Manuel’ vuelves al flamenco de la mano de tu padre.

– Con mi padre siembre he trabajado. Pero siempre me ha resultado difícil cantar flamenco. Ya no solo ejecutarlo, sino que es difícil hacerlo. Especialmente por la vergüenza que me da y por la dificultad que supone siendo la hija de Lole. Parece ridículo cantar estando ella viva, ¿qué sentido tiene? A lo mejor es una manera muy trágica de decirlo pero así lo siento.

Es ridículo cantar estando viva mi madre

He cantado con mi padre, por ejemplo en aquel espectáculo, el ‘Dime’, ‘La mariposa’ y algunas cosillas pero siempre con un respeto absoluto hacia la música y hacia ellos. Porque creo que me viene grande. Esas canciones están hechas por y para ellos. El que se atreva a cantarlas -me parece bien que lo haga- pienso que tiene muchísimo valor porque se desvirtúan rápidamente. Son canciones hechas para que las cante Lole con la voz, la intención, la melodía, la poesía, la manera, los silencios, con todo lo de Lole. Y con lo de Manuel.

Siento la necesidad de hacer esto que es mi herencia

No tiene mucho sentido que lo hagan otros porque ya te digo que yo no lo veo. Pero bueno, cada uno puede hacer lo que quiera, claro. Obviamente. Entonces, hasta ahora que se ha ido mi padre es cuando he sentido la necesidad de hacer esto que creo que es mi herencia.

  • Es curioso porque durante tu carrera artística siempre has colaborado mucho con tu padre, no tanto como con tu madre. ¿Puede deberse a la conocida faceta de Manuel Molina como productor y músico, más allá de guitarrista?

– Mi relación con mi padre es absolutamente de amor en todos los sentidos. Musicalmente, imagínate. Siempre estábamos juntos. Nos hemos llevado muy bien. Con mi madre he tenido menos porque, bueno… Ahora sí que estoy empezando a tener algo más pero es que me da vergüenza cantar con mi madre. Con mi padre era más fácil porque él era el que tocaba y yo la que cantaba -aunque él cantase también-.

  • ¿Qué tal la experiencia con ‘Divas del flamenco’? Un homenaje a Frank Sinatra que compartes con tu madre, Ana Salazar, Montse Cortés y, de nuevo, Vicky Luna.

– Muy bonita. Pero muy corta porque no duró prácticamente nada. No sé si hicimos solo dos conciertos. Fue muy interesante. Hubiera estado impresionante seguir con eso.

  • La canción ‘No puedo quitar mis ojos de ti’ conformando el grupo Tucara junto a Andreas Lutz (O’ funk’illo) se convierte en una de las melodías más representativas entre las que se han utilizado para atraer el turismo a Andalucía.

– Una etapa también muy bonita. En ese momento acababa de empezar con Andreas, que es mi pareja y el padre de mi hijo. Fue todo súper hermoso. Aparte de muy romántico y divertido, además supuso para mí un punto álgido. Trabajamos mucho.

 

  • ¿Puede que sea una de las canciones más representativas de tu carrera? ¿Con esa sí te sientes más identificada?

– La verdad es que sí, claro. Ya estoy un poquito cansada de cantarla. Llevo doce años o más… Pero bueno, es tontería. Solo son canciones y esta hay que cantarla por supuesto. Ahora, como estoy inmersa en este mundo de canciones de Lole y Manuel me cuesta más salirme. Pero sí que me gusta mucho esa canción, claro que sí.

  • ‘Alba canta a Lole y Manuel’, ‘Caminando con Manuel’ y ahora llega ‘Para Lole y Manuel’, que cierra la trilogía. ¿Cómo ha sido este tránsito a nivel personal y profesional hasta llegar al culmen?

– Me siento afortunada. Muy agradecida, a la vida en general, a la música y a mis padres. Me siento bastante completa. Me siento tranquila, sosegada, cómoda, feliz y cerca de mis padres. No sé, me siento bien. Y a nivel musical exactamente lo mismo.

  • ¿Ha quedado todo como querías?

– No he pensado en “quiero quedar así”. He hecho solo lo que sentía. De verdad que no lo he pensado. Es ir viviendo lo que vas sintiendo. Sí tengo la sensación de estar ahora como te he dicho. Pero no he querido llegar a ningún sitio.

 

  • ¿Qué esperas de este nuevo trabajo?

– De momento seguir con la gira. Ahora nos vamos otra vez fuera. Ya nos fuimos el año pasado y el anterior pero de nuevo toca otro poquito. A mí lo que me gusta es subirme al escenario, sentir el público y estas canciones que son bandas sonoras de, prácticamente, toda la gente de esa edad. Los que no conocen a Lole y Manuel pero conocen más, por ejemplo, a ‘Las Niñas’ o a Alba Molina, se suben al carro porque se acaban enamorando de esas canciones. No quiero decir que es un final porque creo que seguiré cantando estas canciones mientras viva.

  • ¿Tienes nuevos proyectos entre manos?

– Estoy terminando de grabar un disco con Josemi Carmona y Emilio Aragón. La palabra “homenaje” no me gusta, me cansa. Son letras de Lorca y composiciones de Emilio, tocadas por Josemi, con colaboraciones de mi madre. Y La Mala también viene.

  • He visto que os lleváis muy bien.

– Sí, muchísimo. Me encanta y la adoro.

  • Perdona, sígueme contando sobre tus nuevos proyectos.

– Después tengo en mente grabar otro disco de Alba Molina, un poco más personal. Digamos un poco más cerca de lo que yo siento: jazz, flamenco… Claro, ya sin canciones ni letras de Lole y Manuel. Pero no lo sé realmente. No pienso mucho porque me cargo bastante. Prefiero pensar en que estoy bien e ir descubriéndome a mí misma.

  • Hablemos de flamenco. Habitualmente te decantas por las bulerías o, al menos, es el cante que más se te escucha. ¿Es tu palo preferido?

– Bueno, me gusta mucho la soleá pero me da mucho respeto. Yo no canto…

  • ¿Qué te transmiten otros palos más serios como las soleares o las seguiriyas? ¿No te animas con ellos a veces?

– No… En casa o lo que sea. A lo mejor me sale porque viene en el disco duro prácticamente. Pero en público me da pavor.

  • Entonces, ¿te decides por las bulerías porque te resultan más accesibles?

– No te creas. Cantar por bulerías bien tiene mucha guasa. Lo que pasa es que estoy más acostumbrada, diría.

  • Tus padres son considerados unos grandes renovadores del flamenco. ¿Has afrontado en alguna ocasión un proyecto de flamenco con ánimo de hacer algo similar? Es decir, si te has planteado cambiar algo tradicionalmente establecido en el flamenco o introducir elementos nuevos, ya sean compositivos, relativos al mensaje, meramente musicales o de producción, atendiendo siempre al contexto musical que te ha correspondido según la época.

– La verdad es que no lo había ni pensado. No siento esa sensación. ¿Sabes qué me pasa? En esta etapa de mi vida ya no tengo prisa. No tengo la sensación de deber llegar a ningún sitio. No tengo una meta. Mi objetivo es estar bien y sentirme bien con lo que hago. Eso ya para mí es el éxito. Lo demás, si viene acompañado, pues bien. El dinero y todo eso… Necesito el dinero para vivir y para pagar. Pero no me importa tanto.

No necesito ganar mucho dinero. Mi meta es sentirme bien con lo que hago

Me gusta un buen perfume pero no siento la sensación de tener que ganar mucho dinero para sentirme bien. “Ahora es cuando yo llego”… No, no. Es más, ha venido a mí más que yo ir a él. Una sensación que tengo de tranquilidad. Tengo inquietudes musicales, por supuesto, porque soy un culo inquieto musicalmente. Me gusta estar siempre inventando cosas y hacer cosas nuevas porque si no, entonces estaría muerta. Sé lo que no me gusta.

  • ¿Qué es lo que no te gusta?

– Muchísimas cosas sé que no me gustan, por las que no quiero pasar o hacia las que no quiero ir. Pero la impresión no es negativa, sino que me dirijo hacia otro lado, hacia mí misma. Me dirijo a sentirme bien porque al final la vida es una y de lo que tengo ganas es de estar con mis hijos, tranquila, sentirme cómoda, hacer deporte por sentirme un poco más joven a nivel físico y de actitud. Me gusta comer bien y desearía en algún momento, por ejemplo, hacer un viaje a algún sitio que me atrajera, conocer distintos estilos de música… Como la música brasileña, o el ‘latin’, que me gustan mucho, y nunca he hecho nada ‘latin’. Tengo bastantes cosas por descubrir. Pero no tengo ninguna ansiedad.

  • Y anteriormente, ¿consideras que en algún momento has podido aportar algo novedoso al flamenco?

– Es que nunca he hecho flamenco hasta ahora.

  • Has hecho una fusión, realmente.

– Claro. Novedosa… Pienso que una cosa bastante bonita e importante, entre comillas, es que se te reconozca al escucharte. Eso creo que me pasa. Tú escuchas a Alba y sabes que es Alba. Importante como tal, como un descubrimiento, pienso que no. No lo he hecho, pero tampoco me preocupa. Con que reconozcan que soy yo, creo que ya tengo una identidad.

  • ¿Qué opinión te merecen las fusiones o “renovaciones” que experimenta en la actualidad el flamenco? Especialmente me refiero a las que arrasan en la industria.

– Creo que el mundo está regular en general. A mí todo lo que sea con respeto y demás me parece bien. En el flamenco hay muchísimas cosas nuevas que están súper bien. Pienso que es la savia nueva. Como María Terremoto. La adoro y me parece que es una vieja, por así decirlo. Y aparte tiene su identidad propia.

Rosalía canta muy bonito pero el flamenco no es su fuerte

Después, otras cosas que son más alternativas o arriesgadas, pues también me resultan positivas. Yo digo que a cada uno le sale por la boca lo que tiene en el corazón. Y si te refieres a Rosalía, por ejemplo, pienso que canta muy bonito. Tiene una voz preciosa y me parece que lo que ella hace está muy bien. No opino que cante tan bien cuando hace flamenco. No creo que sea su fuerte. Pienso que su fuerte es otro.

El ‘Malamente’ me recuerda mucho al ‘Ojú’

De hecho lo que hace me recuerda mucho a ‘Las Niñas’, ¿no? El ‘Malamente’ me recuerda bastante al ‘Ojú’. Después me parece una niña que tiene mucha personalidad, mucho talento y creo que ya ha llegado bastante alto. Pero yo llamaría flamenco a otra cosa. Esa es mi opinión, con todo el respeto.

  • ¿Hacia dónde crees que debería evolucionar el flamenco?

– Pues para atrás. Cuando sale alguien cantando así para dentro o “para atrás”, como he dicho, eso está muy bien. Está todo bien. Innovar, hacer cosas nuevas, fusionar… Como las razas se unen o como las banderas se deberían unir. Pero también hay que conservar.

  • ¿Piensas que en algún momento la industria ha podido darle la espalda a algún trabajo tuyo en el que consideres que hayas introducido elementos nuevos en el flamenco?

– Nunca he tenido esa sensación. En mi caso no. ‘Las Niñas’ por ejemplo funcionó muchísimo, creo que se lo dio bastante bombo y estuvo muy bien. En otros momentos de Alba Molina pienso que tengo mi sitio. Madonna no voy a querer ser nunca. Me encanta Madonna, ¿eh? Cuidado, no estoy hablando en negativo. Quiero decir que estoy donde quiero estar. A mí me gusta cantar en un club. Me encanta cantar cerca de la gente. No necesito llenar estadios. Otras personas a lo mejor son más ambiciosas.

  • La ambición mal gestionada también puede ser muy frustrante.

– Hombre, imagínate. Puede ser un castigo. Y una enfermedad.

  • Criarte en el seno de una familia como Los Montoya imprime carácter.

– Sí, hombre claro. Mi casa siempre ha sido una fiesta. Y siempre ha habido muchísima actitud. El flamenco se ha concebido como una vivencia, ya no solo como música, sino como actitud ante la vida. Una forma de vivir.

  • ¿Has bebido mucho de eso?

– Claro que sí. Ahí todo el mundo canta y baila. Eso va dentro. Y quieras que no, sale.

En mi casa el flamenco es una forma de vida

  • ¿Cuáles son tus inspiraciones musicales? A día de hoy, ¿qué escuchas? ¿Puedes mencionar a algunos de los artistas que más te hayan aportado?

– De la música brasileña me ha gustado mucho Caetano Veloso. En la “música negra” me encantan D’Angelo, Erykah Badu… Me gusta Sade, por ejemplo. También Sting. Michael Jackson me ha gustado bastante desde pequeñita. Muchos estilos. Después he estado muy unida al rock también por mi pareja y el funky. Me han interesado muchísimas cosas desde chiquitilla. Ahora mismo estoy escuchando un montón a Billie Holiday. Además me encantan la música clásica y en general la música antigua. En este momento me apetece más eso. Y sobre todo música americana o incluso inglesa.

  • ¿Cuáles son los flamencos que más te han influido?

– Soy bastante tópica. O típica. He escuchado mucho a Camarón cuando era chica. Me gustaba mucho la Juana del Revuelo. La Macanita también en su momento. Mi abuela (Antonia Rodríguez ‘La Negra’)… Después me ha gustado bastante gente que no había grabado pero me encantaban. No eran conocidos.

  • ¿Qué cosas crees que tienes de tu padre y cuáles de tu madre?

– Personalmente me parezco bastante a los dos. Estoy muy mezclada. Ha habido momentos en los que me parezco más a mi madre, como por ejemplo ahora, y más joven me parecía más a mi padre físicamente. Ellos son muy guapos, la verdad. Y bueno, no he salido yo tan guapa como ellos dos… Pero son bastante guapos, sí.

Soy muy sensible como mi madre y en el sentido del humor me asemejo a mi padre

Después, de personalidad me parezco a mi padre en el sentido del humor y su manera de llevar a cabo las cosas. Luego soy muy sensible como mi madre. Me considero bastante noble. Si eso es echarme flores, pues me las echo (comenta con sentido del humor). Soy una persona aventurera y muy loca; arriba y abajo todo el rato. Montaña rusa: triste, contenta, triste, contenta… En eso me parezco a mi padre.

Artísticamente se me nota que soy hija de Lole pero me parezco más a mi padre en todo

Musicalmente creo que se me nota que soy hija de Lole pero me parezco mucho más a mi padre en todo. A la hora de interpretar me asemejo bastante más a mi madre en algunas cosas pero en otras soy absolutamente mi padre. Es un poco extraño porque sin ser familia entre ellos mi padre y mi madre, me da la sensación de que se parecen mucho, ya que yo me asemejo de esa forma tan mezclada a los dos.

  • ¿Qué es lo primero que se te ocurre al pensar en Triana?

– Me sale una sonrisa. La primera palabra que se me ocurre es arte. Aunque suene típico. Me da igual. Es que hay mucho arte en Triana. Pero ya no solo en las personas, sino en cualquier rincón. Cualquier sitio de Triana es bonito. Luz, también se me viene a la cabeza. Alegría, ¿no?

  • ¿Qué hay de Triana en tu música?

– Mucho. Pero sí es verdad que yo soy muy otoño y Triana la veo como más primavera.

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