Detenido un hombre por acosar y amenazar con un cuchillo a una mujer en la calle San Vicente de Paúl

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Javier Fernández Maeso | @JaviFdezMaeso


La Policía Nacional ha detenido hoy, miércoles 3 de marzo, a un varón denunciado por acosar a una vecina que regenta un desavío en la calle Áncora. La denunciante afirma que este hombre lleva tres semanas hostigándola y ha llegado a amenazarla de muerte e intentado agredirla con un cuchillo de grandes dimensiones, así como a tratar de robar en su tienda. También acusa a este individuo de masturbarse ante ella y su hija de 11 años, a la que habría perseguido ante testigos. Además sostiene que persiguió a su madre con el miembro viril fuera de los pantalones. Sobre estos últimos hechos de índole sexual ha dejado constancia tanto en denuncias anteriores realizadas en dependencias de la Policía Nacional como en un post en sus redes sociales.

La última denuncia fue interpuesta en la comisaria de la Policía Nacional del Distrito Triana durante la mañana de ayer, martes 2 de marzo, a las 12:21 horas. Si bien, el pasado 25 de febrero la víctima formuló junto a otras tres personas una primera denuncia por coacciones y amenazas de muerte que quedó registrada en la misma comisaría. Dos días más tarde, el 27 de febrero realizó una segunda denuncia en la comisaría del Centro por hechos similares, portando en este caso el individuo un cuchillo de grandes dimensiones.

Así, la denuncia formulada ayer recoge cómo el día anterior, sobre las 11:30 horas en la calle Áncora, el denunciado sacó del bolsillo un cuchillo de grandes dimensiones mientras se dirigía a la puerta del desavío, donde se encontraba la víctima. El presunto acosador habría aprovechado un momento en el que la mujer se encontraba sola, pues la vigila continuamente.

En este sentido, según se refleja en la denuncia, el padre de la denunciante, que se encontraba en la zona, pudo ver que el individuo se acercaba apresuradamente a la tienda y comenzó a gritarle, lo que provocó que el hombre retrocediera sobre sus pasos, mientras gritaba en su idioma nativo. Varios vecinos, testigos de lo sucedido, hicieron lo mismo para ahuyentar al sujeto. A los pocos minutos, una dotación de Policía Nacional acudió al lugar de los hechos y estuvo actuando con el presunto acosador, si bien con posterioridad el individuo volvió a aparecer en las proximidades.

Hoy mismo, recoge la denuncia, la mujer ha vuelto a ver al sujeto en las inmediaciones de su local pero no se ha acercado al ver que había gente con ella. La denunciante afirma sentirse totalmente coaccionada y amenazada por este individuo y se ha visto obligada a contratar a una persona para que trabaje con ella en el negocio y no estar sola. Para ello afirma en este sentido haber tenido que contar con la ayuda de familiares y amigos.

Asimismo, dadas las circunstancias y a consecuencia de los hechos anteriores, la denunciante tuvo que ser atendida por los servicios médicos del Hospital Infanta Luisa por una crisis de ansiedad, acreditando el parte de asistencia facultativa. En la denuncia se refleja que la mujer declara sentir una “completa impotencia” ya que el individuo no deja de estar presente en su quehacer diario, amedrentando y coaccionando continuamente su libertad, obligándole a estar prácticamente encerrada en el local y siempre con personas que la acompañen.

Por este motivo, la víctima ha denunciado que teme por su vida, la de su hija y demás personas que le rodean, dada la potencial peligrosidad del sujeto. Por último, la mujer dejó constancia de su deseo de que se interponga una orden de alejamiento del presunto acosador con respecto a ella y de sus familiares, así como del local.

Esta vecina se encuentra en una situación bastante angustiosa y ha compartido una copia de la denuncia realizada ayer en sus redes sociales, expresando su preocupación porque pongan en libertad al denunciado en pocas horas: “lo soltarán antes de que caiga la noche. Siento un gran desamparo ante la ley de este país”, explica.

“No puedo cerrar mi tienda y encerrarme en casa porque es mi pan diario y las facturas no entienden de denuncias, trabajo de lunes a lunes para poder ir sobreviviendo a esta pandemia que no acaba. Tengo llamadas donde ni siquiera se ha presentado la policía, vivo atemorizada y sin ningún tipo de libertad puesto que toda mi rutina gira en torno a la calle citada en la denuncia”, relata desesperada en sus redes.

Su post contando lo sucedido finaliza: “¿Qué más hace falta? ¿Tiene que matarme? No soy la única que tiene problemas con él. ¿Quién actúa ante algo así? ¿O cómo se debe actuar ante esto? Denuncia, denuncia y denuncia… ¿Y mientras…?”. Según la víctima, el denunciado “tiene más de 20 denuncias por intentos de violación y diferentes agresiones a otras personas. (…) Pero como tiene problemas psiquiátricos está en la calle”.

La situación es especialmente delicada porque la zona que frecuenta este individuo se encuentra próxima al IES Vicente Aleixandre y al colegio Nuestra Señora del Rosario, donde decenas de niños y adolescentes conviven a diario. Concretamente el sujeto suele sentarse en los bancos de la calle San Vicente de Paúl en la acera de enfrente del instituto, poco antes de la Plaza Alfonso Jaramillo. Y como se ha descrito anteriormente, es habitual verlo por la calle Áncora y las inmediaciones del desavío regentado por la denunciante.

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